No hay un tratamiento antiviral específico para la fiebre amarilla. El manejo médico se basa en:
Hidratación constante.
Control del dolor y la fiebre.
Supervisión médica de síntomas.
Consulta a un profesional de salud si presentas:
Fiebre alta persistente.
Ictericia (color amarillo en piel u ojos).
Sangrado o dolor abdominal intenso.
Confusión o alteración del estado de conciencia.